El Fósforo desempeña
un papel importante en el desarrollo del sistema
radical de la planta, un inadecuado suministro
de éste, en las primeras etapas de desarrollo
del cultivo, retrasa el desarrollo de las partes
reproductivas, lo cual no permite que la planta
haya adquirido un mayor tamaño y vigor.
Interviene en la formación del tejido leñoso,
de la fructificación, formación
y maduración del fruto, es esencial en
la formación de las semillas, interviene
en gran número de procesos metabólicos,
formando parte del protoplasma celular. Las plantas
lo absorben preferentemente en forma de ión
ortofosfórico primario H2PO4.
Por otro lado el Potasio es
importante en varias funciones vitales de la planta
como son: metabolismos de los carbohidratos, formación
y transporte de almidón, metabolismo de
nitrógeno y síntesis de las proteínas,
activación de varias enzimas, contribuye
al crecimiento de los tejidos meristemáticos,
regula la apertura de los estomas, lo que lo hace
ser importante en las relaciones hídricas,
aumenta la resistencia a las enfermedades. Las
plantas lo absorben en forma de ión K+.
Al utilizar este fertilizante foliar estamos cubriendo
varias necesidades de la planta por lo que lo
hace bastante importante y económico el
trabajarlo en cualquier cultivo.
Es importante mencionar que
a diferencia de nuestros foliares BIOPLANT, nuestros
foliares PHYTOSOL son fertilizantes sólidos,
para los que prefieren esta presentación
a los líquidos. Aunque los fertilizantes
PHYTOSOL son sólidos, siempre contienen
los carbohidratos y aminoácidos que nos
diferencian del resto de los foliares que hay
en el mercado.
Dosis: 2 Kg. por hectárea.
No. de Registro en MAG: 4482
Fecha de Registro: 26/07/04
Fósforo:
Tras el Nitrógeno el
Fósforo es el elemento que con mayor frecuencia
resulta limitante en los suelos. Se absorbe principalmente
en forma de anión monovalente fosfato (H2PO4-)
y menos rápidamente con el anión
divalente (HPO42-).
El pH del suelo controla la abundancia relativa
de estas dos formas: el (H2PO4-)
se ve favorecido por un pH menor que 7, mientras
que el HPO42-
lo estará por encima de este valor.
Gran parte de fosfato se convierte
en una forma orgánica al entrar en la raíz,
o después de que sea transportado por el
xilema hasta el tallo o las hojas. A diferencia
de lo que sucede en el caso del nitrógeno
y el azufre, el fósforo nunca es reducido
en las plantas, y por ello permanece en forma
de fosfato, ya sea libre o bien unido a formas
orgánicas del tipo de los ésteres.
Las plantas que tienen deficiencia
de fósforo presentan enanismo y, a diferencia
de las que carecen de nitrógeno, a menudo
tienen un color verde oscuro. En ocasiones se
acumulan pigmentos del grupo de las antocianinas.
Las hojas más antiguas tomas un color café
oscuro según van muriendo.
La madurez suele retrasarse en comparación
con lo que sucede en las plantas que contienen
fosfato en abundancia.
En muchas especies, el fósforo
y el nitrógeno interactúan estrechamente
afectando a la madurez, de modo que el exceso
de nitrógeno la retarda y la abundancia
de fósforo la acelera. Si se entrega fósforo
en exceso, el crecimiento de la raíz normalmente
aumenta respecto al crecimiento de la zona aérea
de la planta. Por ello, a diferencia de los efectos
producidos por el exceso del nitrógeno,
esta situación provoca un valor reducido
en la relación zona aérea- raíz.
El fosfato se redistribuye fácilmente en
la mayor parte de las plantas, pasando de un órgano
a otro mientras se pierda en las hojas antiguas,
acumulándose en las hojas jóvenes
y en las flores y las semillas que se encuentran
en desarrollo. El resultado de todo esto es que
los síntomas de deficiencia se presentan
en primer lugar en las hojas maduras.
El fósforo forma parte esencial de muchos
glucofosfatos que participan en la fotosíntesis,
la respiración y otros procesos metabólicos,
formando parte también de nucleótidos
(como sucede en el ADN y el ARN) y de los fosfolípidos
que se encuentran presentes en las membranas.
Además, juega un papel esencial en el
metabolismo energético, debido a su presencia
en las moléculas de ATP, ADP, AMP y pirofosfato
(PPi).
Potasio:
La deficiencia más común
en los suelos, después de la de nitrógeno
y de fósforo, es la de potasio. Por la
importancia que tienen estos tres elementos, al
empaquetar los fertilizantes comerciales se suelen
indicar los porcentajes de nitrógeno, fósforo
y potasio que contienen (aunque estos dos últimos
se suelen expresar en forma de porcentajes equivalentes
de P2O5
y K2O).
como en lo casos del nitrógeno y el fósforo,
el ión K+se distribuye fácilmente
desde los órganos maduros hacia los jóvenes,
así es que los síntomas de deficiencia
aparecen antes en las hojas antiguas. En las dicotiledóneas,
esas hojas se ponen primero un poco cloróticas,
especialmente en las cercanías de las lesiones
necróticas oscuras (manchas oscuras
de tejido muerto agonizante), que aparecen en
seguida.
En muchas monocotiledóneas, como sucede
en los cultivos de los cereales, mueren primero
las células de las puntas y los bordes
de las hojas, y la necrosis se va esparciendo
en forma basipétala a lo largo de los bordes,
hacia las partes inferiores y más jóvenes
de las hojas (es decir, la base).
La falta de potasio en el maíz
y otros cereales produce tallos débiles,
de manera que sus raíces puedan ser atacadas
con más facilidad por organismos que descomponen
las raíces. Estos dos factores hacen que
las plantas pierdan su verticalidad (se tumben)
con mayor facilidad debido a la acción
del viento, la lluvia o las primeras tormentas
de nieve.
El potasio es un activador de muchas enzimas
esenciales para la fotosíntesis y la
respiración, y también activa
enzimas que son necesarias para formar almidón
y proteínas (Bhandal y Malik, 1988).
Este elemento también es tan abundante
que es uno de los contribuyentes más
importantes al potencial osmótico de
las células y, por consiguiente, a su
presión de turgencia
 |
Phytosol
8.5-8.5
Fuente Boro
y Zinc |
-
-
-
El Boro tiene gran importancia
ya que actúa como regulador del crecimiento,
interviene en la absorción de nitratos,
la fertilidad del polen está relacionada
con la disponibilidad de Boro, está asociado
al metabolismo de los carbohidratos, facilitando
el movimiento de los azúcares, interviene
en el proceso de división celular.
La gran mayoría de
las plantas lo requieren en cantidades mínimas,
a excepción de cultivos como el café,
cítricos, etc, pero aún en pequeñas
cantidades, su función es de gran importancia
en la actividad de crecimiento y producción.
Las plantas pueden absorber
este elemento en una o más de sus formas
iónicas tales como B4O7, H2BO4, HBO4,
BO3. El Boro al ser un elemento regulador de
crecimiento, su falta ocasiona la muerte de
las yemas terminales, originando la formación
de un crecimiento anormal en forma de palma,
la reducción en el tamaño de los
internudos y el avance recesivo de la necrosis
apical, hasta poder llegar a ocasionar la muerte.
El Zinc es un elemento importante
en el crecimiento y producción, pudiendo
llegar a actuar como limitante en la realización
de tales funciones si su disponibilidad es escasa
en el suelo. Al igual que otros elementos menores
interviene en funciones de tipo orgánico
y participa en la formación de la clorofila,
actuando como catalizador. La planta lo obtiene
del suelo como Zn+, pudiendo ser absorbido también
en forma de quelatos. Por vía foliar
se absorbe fácilmente, pudiendo llegar
a corregir los síntomas de deficiencia
ocasionados por falta de él.
La deficiencia de Zinc se
presenta en las hojas nuevas, causando su total
deformación a causa de una reducción
en su ancho y una aparente elongación,
la textura varíaimportante mencionar
que a diferencia de nuestros foliares BIOPLANT,
nuestros foliares PHYTOSOL son fertilizantes
sólidos, para los que prefieren esta
presentación a los líquidos. Aunque
los fertilizantes PHYTOSOL son sólidos,
siempre contienen los carbohidratos y aminoácidos
que nos diferencian del resto de los foliares
que hay en el mercado.
Dosis: 2 Kg. por hectárea.
No. de Registro en MAG: 4480
Fecha de Registro: 10/09/03 INICIO
Boro:
El Boro se absorbe desde el suelo casi siempre
en forma de ácido bórico sin disociar
(H3BO3,
que queda presentado con más precisión
como B(OH)3).
Además, su transporte es lento hacia
fuera de los órganos floemáticos,
después de que haya llegado hasta ellos
por el xilema (Raven, 1980).
Sin embargo, en ciertas especies
sale del floema mucho más eficaz –
ciertas especies sale del floema mucho más
eficazmente (Welch, 1986; Shelp, 1988). Las
carencias de este elemento no son nada habituales,
aunque se han encontrado varios trastornos que
están relacionados con la desintegración
de los tejidos internos, tal como son los casos
del “corazón podrido” de
la remolacha, el “tallo roto” del
apio, el “núcleo acuoso”
del nabo y las manchas de sequía”
de las manzanas, que se producen por un aporte
inadecuado de boro.
Los vegetales con deficiencia de boro pueden
tener una amplia variedad de síntomas,
dependiendo de la especie y de la edad de la
planta, aunque el primer síntoma suele
ser falta de crecimiento y alargamiento normal
en las puntas de la raíz, junto con la
inhibición de la síntesis de ADN
y ARN. También se desactiva la división
celular en el ápice del tallo y en las
hojas más jóvenes.
El boro tiene una función que aún
no se a determinados con exactitud, pero que
resulta esencial en la elongación de
los tubos de polen. Hay muchas evidencias que
indican que únicamente dos grupos taxonómicos
importantes necesitan este elemento: las plantas
vasculares y las diatomeas (Lovatt, 1985). En
las diatomeas el boro forma parte de la pared
celular rica en silicio.
Después de muchos
años estudios, las funciones bioquímicas
del boro en las plantas vasculares siguen siendo
poco claras, en parte porque no se sabe cómo
se modifica el B(OH)3
en las células y en parte porque puede
realmente cumplir muchas funciones.
Quizás gran parte de este ácido
débil se una, para formar complejos de
borato cis-diol, con grupos hidroxilo contiguos
que provienen de la manosa, y con otros azúcares
de los polisacáridos de la pared celular
(aunque no sucede con la glucosa, la fructosa,
la galactosa y la sacarosa, que no tienen distribuciones
cis-diol de grupos hidroxilo). Las funciones
bioquímicas y fisiológicas propuestas
para el boro las revisan Dugger (1983), Pilbeam
y Kirby (1983) y Lovatt(1985).
Aún no se ha identificado
ninguna función específica con
seguridad, pero existen evidencias que indican
la participación especial del boro en
la síntesis de los ácidos nucleicos,
que es esencial para la división en los
meristemos apicales.
El zinc se absorbe en forma
de Zn2+ divalente, y probablemente a menudo
a partir de quelatos de zinc. Los inconvenientes
producidos por la deficiencia de zinc incluyen
la “hoja pequeña” y el “rosetón
“de las manzanas, los melocotones y las
nueces, que se producen como resultado de la
disminución de crecimiento de las hojas
jóvenes y los internados del tallo.
Los bordes foliares suelen
presentar distorsiones y pliegues. Frecuentemente
se produce una clorosis intervenla en las hojas
de maíz, de sorgo, de alubia y en los
árboles frutales, lo que indica que el
zinc participa el la formación de la
clorofila o bien impide su destrucción.
El retraso del crecimiento del tallo que se
produce cuando existe una deficiencia de zinc
se debe en parte a que quizás sea necesario
para producir una hormona del crecimiento llamada
ácido inolacético (auxina).
Muchas enzimas contienen zinc unido fuertemente,
que resulta esencial para su correcto funcionamiento.
Considerado todos los organismos, se conocen
más de 80 enzimas de ese tipo (Vallee,
1976).
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Phytosol
20-20-20
Fuente de Nitrogeno,
Fosforo, y Potasio |
PREPARACIÓN
DE LA MEZCLA Y FORMA DE APLICACIÓN:
El BIOPROCESOS 20-20-20 se aplica al cultivo mezclado
con agua y con los insecticidas ó fungicidas
que sean necesarios en las proporciones recomendadas.
La aplicación debe ser con suficiente cantidad
de agua de forma que cubra uniformemente la totalidad
de la plantación.
DOSIS Y USO RECOMENDADO: Se recomienda
el uso de BIOPROCESOS 20-20-20 en todo aquel cultivo
que presente deficiencias de nitrógeno,
fósforo y potasio así como en condiciones
intensivas de producción que exigen a la
planta de importantes cantidades de estos elementos.
Su utilización se puede realizar en cultivos
sean anuales ó perennes tales como: Melón
(Cucumis melo), Sandía (Citrullus vulgaris)
Pepino (Cucumis sativa), Brócoli (B.o.
Var Botrytis), Repollo (B.o.var capitata), Coliflor
(B.o.var italica), Piña (Ananas comusus),
Papaya (Carica papaya) Chayote (Sechium edule),
Lechuga (lactuca sativa), Citricus (Citrus sp),
Tomate (Lycopersicum sculentum), Chile (Capsicum
spp.), Cebolla (Allium spp.) Aguacate (Persea
americana), Arroz (Oriza sativa), Mango (Mangifera
indica), Papa (Solanum tuberosum), Café
(Coffea arabica), Flores y Ornamentales.
DOSIS GENERAL: Utilizar 1 kilo
de BIOPROCESOS 20-20-20 en un tambor de 200 litros
de agua para una aplicación de 2 a 3 Kg
/ha.
PERIODOS DE APLICACIÓN: En cultivos de
ciclo corto se recomienda la primera aplicación
entre los 15 y 30 días de germinado, con
aplicaciones subsecuentes en intervalos de 8 a
15 días según el grado de deficiencia
y especialmente al momento de la floración.
En cultivos perennes se recomienda al momento
de la salida de lo brotes nuevos y antes de la
cosecha con aplicaciones subsecuentes en intervalos
de 15 a 20 días según grado de deficiencia.
INFORMACION GENERAL: El BIOPROCESOS 20-20-20
permite aportar importantes cantidades de estos
elementos al cultivo que intervienen en los principales
procesos metabólicos del cultivo y favorecen
el desarrollo de raíces, el aumento de
la fructificación, participan en la formación
de semillas, y aumenta la resistencia a enfermedades
y plagas.
PERIODO REINTEGRO AL AREA TRATADA: No
hay restricción siempre y cuando se aplique
el producto solo.
COMPATIBILIDAD: es compatible
con la mayoría de plaguicidas. Tomar en
cuenta las contraindicaciones dadas en la etiqueta
de los plaguicidas con que se va a mezclar.
FITOTOXICIDAD: BIOPROCESOS 20-20-20 no
es fitotóxico cuando se utiliza de acuerdo
a las dosificaciones sugeridas.
COMPOSICIÓN QUÍMICA
DEL 20-20-20
Nitrogeno..................................
20
Fósforo......................................20
Potasio..................................... 20
Aminoácidos...............................2%
Azufre................................ 0.046%
Calcio................................ 0.003 %
Hierro................................ 0.038%
Cobre................................ 0.006%
Zinc................................... 0.016%
Manganeso......................... 0.016%
Boro...................................0.007%
Molibdeno............................0.001%
Acido Giberelico.................. 0.001%
Citoquina.............................0.001%
Auxinas.............................. 0.001%
Nitrógeno:
Los suelos tienden a ser más
deficientes en nitrógeno que en ningún
otro elemento, aunque la deficiencia de fósforo
también suele ser muy habitual. Desde el
suelo se absorben dos formas iónicas básicas
del nitrógeno: nitrato (NO3-)
y , amonio (NH4+).
Como el nitrógeno se
encuentra presente en muchos compuestos esenciales,
no sorprende en absoluto que el crecimiento sea
lento si no se añade nitrógeno.
Las plantas que contienen una cantidad de nitrógeno
que limitan su crecimiento muestran unos síntomas
de deficiencia tal como una clorosis general,
especialmente en las hojas mas antiguas. En casos
severos, estas hojas se vuelven completamente
amarillas y después se queman, a medida
que va muriendo.
A menudo caen de la planta
durante estas dos etapas. Las hojas más
jóvenes se conservan verdes durante más
tiempo porque reciben alguna forma soluble de
nitrógeno, proveniente de las hojas más
antiguas. Algunas plantas, incluyendo el tomate
y ciertas variedades cultivadas de maíz,
tienen una coloración púrpura producida
por la acumulación de pigmentos de antocianina.
Las plantas que crecen con
un exceso de nitrógeno suele tener hojas
con un color verde oscuro y presentan abundante
follaje, generalmente con un sistema radical de
tamaño mínimo y, por ello, con una
proporción inversa suele darse cuando existe
deficiencia de nitrógeno).
Las plantas de la patata que crecen con una
sobreabundancia de nitrógeno muestran
un crecimiento excesivo de la zona aérea,
pero lo que sí parece seguro es que la
transferencia de azúcares hacia las raíces
o los tubérculos que afectan de alguna
forma, quizás debido a un desequilibrio
hormonal. El exceso de nitrógeno también
hace que los tomates se partan al madurar. La
floración y la formación de semillas
en varios cultivos agrícolas quedan retardadas
si existe exceso de nitrógeno.
Fósforo:
Tras el Nitrógeno el
Fósforo es el elemento que con mayor frecuencia
resulta limitante en los suelos. Se absorbe principalmente
en forma de anión monovalente fosfato (H2PO4-)
y menos rápidamente con el anión
divalente (HPO42-).
El pH del suelo controla la abundancia relativa
de estas dos formas: el (H2PO4-)
se ve favorecido por un pH menor que 7, mientras
que el HPO42-
lo estará por encima de este valor.
Gran parte de fosfato se convierte
en una forma orgánica al entrar en la raíz,
o después de que sea transportado por el
xilema hasta el tallo o las hojas. A diferencia
de lo que sucede en el caso del nitrógeno
y el azufre, el fósforo nunca es reducido
en las plantas, y por ello permanece en forma
de fosfato, ya sea libre o bien unido a formas
orgánicas del tipo de los ésteres.
Las plantas que tienen deficiencia
de fósforo presentan enanismo y, a diferencia
de las que carecen de nitrógeno, a menudo
tienen un color verde oscuro. En ocasiones se
acumulan pigmentos del grupo de las antocianinas.
Las hojas más antiguas tomas un color café
oscuro según van muriendo.
La madurez suele retrasarse en comparación
con lo que sucede en las plantas que contienen
fosfato en abundancia.
En muchas especies, el fósforo
y el nitrógeno interactúan estrechamente
afectando a la madurez, de modo que el exceso
de nitrógeno la retarda y la abundancia
de fósforo la acelera. Si se entrega fósforo
en exceso, el crecimiento de la raíz normalmente
aumenta respecto al crecimiento de la zona aérea
de la planta. Por ello, a diferencia de los efectos
producidos por el exceso del nitrógeno,
esta situación provoca un valor reducido
en la relación zona aérea- raíz.
El fosfato se redistribuye fácilmente en
la mayor parte de las plantas, pasando de un órgano
a otro mientras se pierda en las hojas antiguas,
acumulándose en las hojas jóvenes
y en las flores y las semillas que se encuentran
en desarrollo. El resultado de todo esto es que
los síntomas de deficiencia se presentan
en primer lugar en las hojas maduras.
El fósforo forma parte esencial de muchos
glucofosfatos que participan en la fotosíntesis,
la respiración y otros procesos metabólicos,
formando parte también de nucleótidos
(como sucede en el ADN y el ARN) y de los fosfolípidos
que se encuentran presentes en las membranas.
Además, juega un papel esencial en el metabolismo
energético, debido a su presencia en las
moléculas de ATP, ADP, AMP y pirofosfato
(PPi).
Potasio:
La deficiencia más común
en los suelos, después de la de nitrógeno
y de fósforo, es la de potasio. Por la
importancia que tienen estos tres elementos, al
empaquetar los fertilizantes comerciales se suelen
indicar los porcentajes de nitrógeno, fósforo
y potasio que contienen (aunque estos dos últimos
se suelen expresar en forma de porcentajes equivalentes
de P2O5
y K2O).
como en lo casos del nitrógeno y el fósforo,
el ión K+se distribuye fácilmente
desde los órganos maduros hacia los jóvenes,
así es que los síntomas de deficiencia
aparecen antes en las hojas antiguas. En las dicotiledóneas,
esas hojas se ponen primero un poco cloróticas,
especialmente en las cercanías de las lesiones
necróticas oscuras (manchas oscuras
de tejido muerto agonizante), que aparecen en
seguida.
En muchas monocotiledóneas, como sucede
en los cultivos de los cereales, mueren primero
las células de las puntas y los bordes
de las hojas, y la necrosis se va esparciendo
en forma basipétala a lo largo de los bordes,
hacia las partes inferiores y más jóvenes
de las hojas (es decir, la base).
La falta de potasio en el maíz
y otros cereales produce tallos débiles,
de manera que sus raíces puedan ser atacadas
con más facilidad por organismos que descomponen
las raíces. Estos dos factores hacen que
las plantas pierdan su verticalidad (se tumben)
con mayor facilidad debido a la acción
del viento, la lluvia o las primeras tormentas
de nieve.
El potasio es un activador de muchas enzimas esenciales
para la fotosíntesis y la respiración,
y también activa enzimas que son necesarias
para formar almidón y proteínas
(Bhandal y Malik, 1988).
Este elemento también es tan abundante
que es uno de los contribuyentes más importantes
al potencial osmótico de las células
y, por consiguiente, a su presión de turgencia